
El Sábado pasado se celebró la primera travesía nocturna del Canal Olímpico. Fue un día especial para todos, especialmente para mi hijo ya que por la mañana hacia su primera comunión. Tenía preparado un magnifico regalo para la tarde: un regalo sorpresa. Competiríamos en distintas pruebas de natación en el canal. 

Pasadas las 10 de la noche nos tocaba a los mayores superar 2,2km. Llevábamos en la parte posterior del gorro, cogido por la goma de las gafas una especie de luz fluorescente para que nos pudiéramos ver. Me costó mucho orientarme dando infinidad de tumbos y perdiendo mucho tiempo. Pero al final acabe con un tiempo de 41 minutos. Fue toda una experiencia, la primera vez que superaba los 2 km seguidos y un magnífico test para el medio ironman, mi próxima prueba, en 10 días. El ganador fue Richard Calle, compañero mi club y el ganador al día siguiente del Triatlon de Sitges, menudo monstruo, superchispita. También compitió Salva y Sergio quedando entre los diez primeros.



Rafa compartiría competición infantil junto con 40 niños y yo con 67 inscritos. Mi hijo mayor nadó a 23º 250 metros en el canal. Hizo una muy buena salida colocándose en segunda posición. A mitad de la prueba al dar la vuelta a una barca de la organización fue rebasado por un gran amigo y compañero de colonias de verano. Al final, magnifico resultado, quedó tercero y tanto el ganador como la 4ª clasificada también eran amigos. Todo queda en casa.
La verdad es que se lo pasó en grande antes y después de la prueba. Durante la cena, en el canal, una compañera de su club, el C.N. Prat, había tenido el bonito detalle de guardarle un asiento. Mientras cenábamos y charlábamos y sin haberlo planificado Rafa agarro el micro espontáneamente y felicitó a los organizadores, ante la sorpresa y fuertes aplausos de los comensales, más de 50. Algunos ya le apodaron como el Crack.

Pasadas las 10 de la noche nos tocaba a los mayores superar 2,2km. Llevábamos en la parte posterior del gorro, cogido por la goma de las gafas una especie de luz fluorescente para que nos pudiéramos ver. Me costó mucho orientarme dando infinidad de tumbos y perdiendo mucho tiempo. Pero al final acabe con un tiempo de 41 minutos. Fue toda una experiencia, la primera vez que superaba los 2 km seguidos y un magnífico test para el medio ironman, mi próxima prueba, en 10 días. El ganador fue Richard Calle, compañero mi club y el ganador al día siguiente del Triatlon de Sitges, menudo monstruo, superchispita. También compitió Salva y Sergio quedando entre los diez primeros.


Desde aquí felicitar la magnifica labor de organización y planificación en esta gran fiesta deportiva. Enhorabuena a David Soler, Javi Maya, Elena, Zapata y a todo el club Triatlon Canal Olmpico por esta divertidisima travesía. Sinceramente nos los pasamos en grande. Las cosas cuando se hacen con ilusión siempre salen bien.
