El miércoles pasado tuve un accidente de tráfico en la Ronda Litoral. Me dieron un golpe importante en la parte trasera. El causante se dio a la fuga. Despues de 1km de persecución, al estilo Starsky y Hutch con mi mini 850 del 74, con la colaboración ciudadana y de tres patrullas pudimos detenerlo. El jueves por la mañana me levanté con molestias en todo el cuerpo y por si no fuera poco con una diarrea de caballo, que me duro hasta el viernes. De cara a la brevet de ayer me preocupaba más la posibilidad de deshidratación causada por la diarrea que las molestias musculares. Pero tenia que participar, necesitaba el aval de esta prueba para poder competir en la Barcelona-Perpignan-Barcelona.

Compito en este tipo de pruebas ya que me encanta el ciclismo y el ultrafondo. Pero tambien porque uno de mis sueños es poder algún dia(no pienso dejarlo para la próxima reencarnación) pedalear con las alforjas por el mundo durante meses o años y así sentirme más libre, desprotegido, desnudo, conociendo de cerca otras culturas. Por ahora me tengo que conformar con brevets de 300 o 600km.
Gavamarenses antes de la salida. Zapata, David, Domi y un servidor
Puntuales a las 6 de la mañana se daba la salida de la Brevet de 300 km(salian 308). De noche, desde Manresa(238m) empieza un puerto hasta Calaf(700m) para entrar en calor, estamos a 5º. Me situo en el primer peloton de unas 25 unidades junto con David, Domi y Zapata, abriendo paso el coche de la organización. Me comentan: mira mira las luces. Imagen preciosa, la de la hilera de linternas detras nuestro. Vamos a un ritmo muy alegre, demasiado alegre. Irracional. El pulsometro pita insistentemente advirtiendome que baje el ritmo. Muchos errores debido a esta actitud de teenager, nunca aprendo la lección. Me dejo ir pensando que quedan 300km por delante. Vuelvo a ser racional.

Me uno a un segundo peloton, entre los que destacaba un grupo numeroso de ciclistas de Sant Feliu. Es un ritmo rapido, constante pero asumible para mi. Dentro del grupo hay más ciclistas. Una de las cosas llamativas en estos brevets es la diversidad de los participantes y el buen ambiente, parecido al que podemos encontrar en pruebas de montaña o trail running. Muchos montan alforjas, uno de ellos con manillar de MTB, llevan vestimentas muy diferentes a las que podriamos ver en las cicloturistas. Pero lo más destacable fue ver a un ciclista que le faltaba una pierna devorando 300 km y el tener el privilegio de conocer y compartir km con José Garcia Sanz, el participante más mayor. Un aútentico brevetero de 71 años con un curriculum en este tipo de pruebas envidiable. Estos son los auténticos ultrafondistas, muchos de nosotros somos proyectos del ultrafondo.

Primer control de paso en Binefar junto con uno de los breveteros más carismáticos de la prueba: José Garcia Sanz. Ha participado en la Paris-Brest-Paris(1200km) con 68 años y top 20 en la BPB-2008.
Segundo control en una gasolinera
Al llegar al segundo control(km 170) me uno a otro grupo de cuatro unidades. Estoy cansado de tomar barritas y el cuepo me pide tomarme ya un buen bocata de jamon y una Coca Cola. Me comentan que pararan en el km 200 pero al final paramos en Tarrega, km 231, llegando bastante fundido. Y es que para devorar los km siempre tropiezo con un buen Cancellara. Mientras nos tomamos los bocatas miramos el roadbook: quedan dos puertos antes de la última bajada hasta Manresa. En Fonollosa con un calor impresionante y las piernas muy cargadas tenemos que superar el último puerto. Un compañero en este punto tiene una pajara impresionante. Bajamos el ritmo y le acompañamos para que sea finisher.
Ultimos km, mucho calor y dos puertos finales para rematar
Al final llegamos a meta despues de pedalear 11:44, en la posición 64 de 190 inscritos. Los primeros hicieron 10 horas. Magnifica forma de empezar las competiciones esta temporada teniendo es cuenta mi estado precario e insuficiente entreno.
Caras de cansancio en meta. Compañeros desde el km 180 hasta el 308. Cancelarra con chaleco amarillo. Mr. Pajara chaqueta roja y con maillot del Prat Triatlo, Mr. Caquitas
Mi primera brevet(sin haber participado en ninguna cicloturista) la primera vez que estoy encima de la bici de carretera más de 11 horas y lo más importante con el aval de esta prueba ya estoy dentro de la Barcelona-Perpignan-Barcelona. Contentisimo pero a la vez preocupado. Siendo realista, despues del esfuerzo de ayer de 300km pensando que los 600km non-stop y una noche sin dormir de la Barcelona-Perpignan-Barcelona son una buena pasada de rosca.
Una brevet no es una carrera, es una manera diferente de entender el ciclismo. Es una lucha contra uno mismo, la fatiga física y mental y el tiempo, no contra los demás participantes. Hay una ruta definida a seguir en un tiempo máximo establecido y parcial de paso para los controles de salida, intermedios y de llegada. En cada uno de los controles se sella y anota el tiempo de paso en un carné de ruta, que al final del recorrido se entrega a la organización. No hay clasificaciones, solamente se indica el tiempo que cada ciclista ha tardado en recorrer la distancia establecida.
Las distancias tradicionales de las brevets son de 200, 300, 400 y 600 kilómetros que se van realizando de manera progresiva durante la temporada. Otra particularidad de las brevets es que no todos los clubs las pueden organizar oficialmente, tienen que estar homologados por el Audax Club Parisien, encargado de su regulación. Al finalizar cada brevet, el carné de ruta es enviado a este club, dónde se registra la participación y se le da un número de homologación, para luego ser devuelto a cada participante.